Ultimamente todos me recuerdan que me veo más jóven de lo que soy y que tengo potencial para gustarle a todos los chicos más padres del planeta. Ay sí, ay sí... Andenles pues. Ya me voy a comer pizzas con cerveza.
Et je parles un terrible francais, mais ouiiiii. "Little camarón".
6 de marzo de 2010
25 de febrero de 2010
Can I crush to your place tonight?
Ni mañana.
Ni pasado.
Otra vez. Pero esta vez, parece que es distinto.
24 de febrero de 2010
Luna llena.
Me hice un sandwich exactamente como se lo hizo el protagonista del libro que leo. Se me antojó y el que me hice creo que sabe un poco mejor de lo que me imaginé. En inglés sonó delicioso y eso que es bien fácil. Pero como resistirse a: "sliced tomatoe, cheese, mustard, butter and sliced bread"?
Los pequeños placeres de la vida juntos siempre. Placeres que no se entienden. Nada más se disfrutan mucho en el momento. Como si alguien te hace cariñitos en el cuello para despertarte. O si tienes frío y de pronto caminas a donde entra un rayo de sol y te calienta. O si llega un viento fuerte y te levanta el pelo. O si ves la luna y no te haces hombre lobo. Esta última no tiene sentido. A menos que sea usted el séptimo hijo de la camada y primer varón nacido en luna llena y haya usted bebido de donde bebió un lobo. La verdad la película es terrible, pero el personaje hombre lobo es una bonita manifestación de la bestialidad humana en el planeta.
Si algún día alguien me sorprende y tengo la chance, le diré que por favor se lea los primeros renglones del segundo capítulo:
21 de febrero de 2010
la muerte no es nada raro.
De pronto, estos días muchas ideas de padres o madres muertos o a punto de morir. Mucha gente que me cuenta de esas muertes. De sus padres en hospitales, de sus funerales o de sus no funerales. De que la libraron. De que no. Amigos, papis, hermanos. Y sí, puede pasar en cualquier momento. Gente cercana, muy cercana. Casi todos los que he visto en este viaje raro. Y conozco gente, cada vez más gente padre... Y a mis viejos amigos con toda la confianza del universo para dormir dónde sea... perros entrenados, mota a escondidas de alguien jóven, robo amable, llamadas de madrugada, cervezas, empanadas argentinas, camas solas, rides, sangre, agua hirviendo, dinero, oftalmólogo novio de fotógrafa, puñetazos, abrazos, whisky y sólo tengo ganas de sonreír.
Cuando te hablen de amor y de ilusiones
y te ofrezcan un sol y un cielo entero,
si te acuerdas de mí, no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno.
Y si quieren saber de tu pasado
es preciso decir, una mentira
di que vienes de allá, de un mundo raro
que no sabes llorar, que no entiendes de amor
y que nunca has amado.
Porque yo a dónde voy,
hablaré de tu amor como un sueño dorado,
olvidando el rencor,
no diré que tu adiós me volvió desgraciado.
Y si quieren saber de mi pasado
es preciso decir otra mentira
les diré que llegué de un mundo raro
que no sé del dolor, que triunfé en el amor
y que nunca he llorado.
Y si quieren saber de tu pasado
es preciso decir, una mentira
di que vienes de allá, de un mundo raro
que no sabes llorar, que no entiendes de amor
y que nunca, ,tú nunca has amado.
chavela vargas.
Cuando te hablen de amor y de ilusiones
y te ofrezcan un sol y un cielo entero,
si te acuerdas de mí, no me menciones
porque vas a sentir amor del bueno.
Y si quieren saber de tu pasado
es preciso decir, una mentira
di que vienes de allá, de un mundo raro
que no sabes llorar, que no entiendes de amor
y que nunca has amado.
Porque yo a dónde voy,
hablaré de tu amor como un sueño dorado,
olvidando el rencor,
no diré que tu adiós me volvió desgraciado.
Y si quieren saber de mi pasado
es preciso decir otra mentira
les diré que llegué de un mundo raro
que no sé del dolor, que triunfé en el amor
y que nunca he llorado.
Y si quieren saber de tu pasado
es preciso decir, una mentira
di que vienes de allá, de un mundo raro
que no sabes llorar, que no entiendes de amor
y que nunca, ,tú nunca has amado.
chavela vargas.
17 de febrero de 2010
Wilhelmina Park.
Hoy salí en la bici a hacer cosas con el cielo nublado. Vi a gente que se portó muy amable conmigo. Andaba por ahí y empezó la lluvia. Olía a pan caliente y lluvia. Olía a Holanda. Cuando viví en Holanda casi todo el tiempo el clima era así. Las nubes corrían. O tapaban el cielo. O reventaban. Con lluvia o nieve, depende. La bici derrapaba cuando se hacía hielo en el pavimento. Y era bien difícil ver y andar en bici cuando caía nieve. Todos los días para ir a la escuela pasaba por Wilhelmina Park. Ahí hay un restaurante y por donde va la ciclopista era justo la parte trasera. Al pasar por ahí el aire helado se mezclaba con una nube de aire caliente y olor de pan en el horno. O tarta de algo. No sé, pero delicioso. Y luego otra vez al aire helado. Me molestaba un poco porque en ese tiempo yo comía mucho y se me antojaba comer más. Y eso que seguro venía bien desayunada. Era una cosa habitual, que hasta hoy que olí algo parecido, sé lo mucho que lo extraño.
15 de febrero de 2010
Uh.
De noche no se ven los arcoiris.

Pero nada más placentero que una tarde solitaria leyendo lo que a uno le importa leer, comiendo jícamas con chile deliciosas y que empiece a llover justo antes de ir al cine. También está bien tomarse el tiempo para ver películas viejas buenas repetidas al calor del edredón de plumas. Tengo ganas de ver Dead Man otra vez. Y Anticristo. Ya será para la otra. Me voy al cine a comer palomitas en poco tiempo. Sí, a eso. Y a ver cualquier idiotez por el gusto de ir al cine cualquier día a cualquier hora a ver cualquier cosa. Lo peor, es que no hay nada decente en la cartelera. Vamos a ver.
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